Capitulo 01 – El Mundo, Realidad y Aspiraciones.
--¡¡Einaaaaaaaaaaaaa-saaaaaaaaaaaan!!
--¿Eh?
Eina Tulle es mi
asesora en la Administración del Gremio, estaba leyendo unos documentos que llevava en sus manos y
levantó la cabeza.
Tenía un par de
orejas delgadas y puntiagudas y ojos claros color esmeralda. Su cabello castaño
hasta los hombros tenía un brillo hermoso. Esa hermosa apariencia no era del
mismo tipo que la de los Elfos que parecían ser puros y perfectos, sino más
bien del tipo natural
Llevaba un
uniforme del Gremio en su cuerpo delgado, un chaleco negro y pantalones del
mismo color, haciéndola extremadamente hermosa.
Su disposición
como mujer profesional hacia que otros sintieran que era bastante accesible. La
verdad es que esta joven mujer era una mezcla entre un humano y un Elfo.
Como asesora, por
la tarde no estaba muy concurrida ya que básicamente todos los Aventureros
estaban dentro del Calabozo en ese momento. Así que tendría un poco de tiempo para
leer libros. Levantó la cabeza y se dio cuenta de quien la había llamado.
Parece que hoy también esta a salvo...
Fue algo que ocurrió hace casi dos semanas.
En ese momento, ese joven chico llego al Gremio con los ojos brillantes para pasar por los procedimientos.
Actuaba como
asesora estratégica del Calabozo. Ese chico todavía tenía sólo 14 años de edad,
y aunque ser “Aventurero” es un trabajo que no preguntaba por raza, sexo y
edad, pero en esta profesión, muchas personas morían accidentalmente. A su
edad, todavía era un niño. Pero deliberadamente se precipitó en una zona tan peligrosa
y ella no sabía qué expresión le dio en ese momento.
Tal vez fue porque era responsable de él, pero Eina extrañaba a ese niño de vez en cuando. Cuando confirmaba que aún vivía, su rostro se aliviaba levemente. Recordó que se llamaba Bell Cranel.
Levantó sus gafas y volvió la cabeza hacia la fuente de la voz.
La figura de un
chico cubierto de sangre negra apareció en su campo de visión.
--¿¡Waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!?
--¡Por favor,
dame información sobre Aizu Wallenstein!
×××
--Bell-kun...
si estas manchado de sangre cuando regreses, al menos primero debes tomar una
ducha...
--Lo siento...
Escuchando a Eina-san, baje mi cabeza con vergüenza.
Actualmente nos encontramos en el interior de una pequeña habitación que está especialmente separada dentro del hall del Gremio.
Eina-san y yo nos
sentamos uno frente al otro separados por una mesa.
Al contrario de
mí, que acababa de limpiar su cuerpo, Eina-san aparentemente suspiró.
--Realmente fuiste capaz de llevar ese maldito olor y apariencia absolutamente horrible directamente a través de las calles desde el Calabozo hasta aquí. Realmente tengo dudas sobre tu cerebro.
--Sobre eso....
Después de que eso fue dicho por la hermosa Eina-san, mi corazón pareció haber sido apuñalado por un cuchillo. Además, lágrimas salieron de mis ojos.
Eina-san dio una sonrisa irónica, apuntó con un dedo a mi nariz, sonrió y dijo: “Debes prestar más atención la próxima vez, ¿De acuerdo?” Sí, sí, asentí con la cabeza fuertemente.
--También... acabas de decir que querías información sobre Aizu Wallenstein, ¿Cierto? ¿Por qué?
--Mm, sobre
eso...
Mi rostro se sonrojó antes de que le explicara la razon.
--Había bajado hasta el quinto piso desde el segundo piso donde normalmente me quedaba.
--En el
instante en que entre me encontre con un Minotauro y fui perseguido por el.
--Justo cuando
termine en un callejón sin salida, fui salvado por la <Princesa de la
Espada> Aizu Wallenstein.
--En ese
momento todavía estaba muy inestable, y justo cuando me disponía a darle mi
agradecimiento, en el instante en que vi que me tendió la mano, mi cabeza se
quedó en blanco una creciente sensación de vergüenza y nerviosismo me
confundieron e inmediatamente corrí a toda velocidad.
La apariencia de Eina-san cambió más y más mientras escuchaba a mis palabras.
-- Ah, ¿¡Por qué no escuchas lo que digo!? ¡No sólo entraste al Calabozo por tí mismo, sino que también tercamente fuiste a los pisos más bajos! ¿No te lo he dicho muchas veces? ¡Tomar riesgos esta absolutamente, ABSOLUTAMENTE, prohibido!
--Si~...
—<Los
Aventureros no deben ir a la aventura>—
Esa fue la declaración inicial de Eina-san. Aunque puede parecer contradictorio, pero su verdadero significado era que <Siempre hay que tener cuidado, estar bien preparado y siempre se debe poner la seguridad como prioridad>.
Especialmente para un novato como yo, es algo que siempre tengo que tener en cuenta, ya que esta etapa es donde se producen la mayor cantidad de muertes en la profesión de Aventurero.
--Encontrar un Minotauro Lv. 2 en el quinto piso es algo que nadie podría imaginar.
Por conocimiento común, ese monstruo sólo debe salir en el decimoquinto piso o por debajo. Eina-san dijo eso con un sentimiento de “Pasó algo en el calabozo.”
--... En serio. Si esa persona no hubiera estado ahi, en este momento ya estaría muerto.
Sólo imaginando eso, mi columna vertebral tembló, seguida de una fuerte sensación de orinar.
Juré en mi corazón
que absolutamente nunca olvidaría las cosas que Eina-san había mencionado.
--Fuu... parece que siempre tienes una fantasía sobre el Calabozo. Supongo que también esa es la razón de lo que hiciste hoy, ¿No es así?
--Ahaha...
Correcto. Quería tener un encuentro con el sexo opuesto, así que quería tomar un poco de riesgo... pero si dijera eso directamente, seguramente seré golpeado.
Originalmente,
quería convertirme en Aventurero sólo porque siempre había deseado tener un
encuentro con hermosas chicas que nunca he conocido
—algo así como esos cómics de héroes en los que tienen un encuentro predestinado—
el motivo realmente era muy impuro. Incluso cuando estaba pasando por los procedimientos en el gremio, Eina-san me miró dubitativa por un tiempo porque me vio exudando una atmósfera sospechosa y apasionada, aunque no podía saber lo que pensaba en mi corazón.
Pero a partir de hoy, sera diferente. Quiero desechar completamente los motivos impuros, la razón de entrar en el Calabozo será muy simple.
Eso es tener un encuentro con esa persona.
--Eso... eso es... sobre Wallenstein-san...
--Ah... como
miembro del Gremio, no puedo filtrar información de ningún Aventurero... pero
te puedo decir lo que ya es conocido por los demás.
Primero dio una breve introducción, entonces, Eina-san comenzó a hablar. De alguna manera, siempre parece que era bastante íntima. Tal vez sea porque todavía soy un novato.
--Nombre real, Aizu Wallenstein. Espadachín. Miembro principal de la <Familia Loki>.
--Su manejo de
la espada sin lugar a dudas estaba en la cima de todos los Aventureros. Había
acabado con un gran grupo de monstruos Lv. 5 por sí misma. Por lo tanto, entre los
Aventureros tenia el título, <Princesa de la Espada>. Parece que el
nombre también se había extendido entre los Dioses, así que también había
obtenido el elogio de <Aizu no tiene paralelo en el mundo>.
--También les
dio una lección a todos los que se le acercaron con deseos impuros, o más bien,
los aplastó completamente.
--En este
punto, parecia como si hubiera roto el récord de 1000 cortejos fallidos.
--¿Qué más hay?
El resto es casi todo acerca de su aspecto y apariencia.
--¿Eso no es
sólo desde la perspectiva de un Aventurero...? ¿Qué hay de sus pasatiempos y
comida favorita? Y hay algo que no has dicho...
Al ver mi cara poniéndose roja y escuchando mi voz tímida, los ojos de Eina-san brillaron dos o tres veces.
--¿Qué? No puede ser que Bell-kun se enamoró de Wallenstein-san ¿Verdad?
--No, bueno...
ummm, sí...
--Hahaah. No se
puede evitar. Incluso yo del mismo sexo a veces me congelo cuando la veo.
Eina-san dio una sonrisa irónica y se llevo el té rojo a la boca. Una acción casual, sin embargo, era muy elegante.
Esta persona, que elogió a Wallenstein-san, en realidad también tenía una alta popularidad entre los Aventureros.
Con sus amables y cristalinos ojos, una barbilla puntiaguda y una hermosa nariz recta. Tenia todas las condiciones necesarias para una belleza. Se dice que les gustaba a muchas personas. Cuando supe que Eina-san iba a ser mi asesora, estaba muy feliz.
Como mestiza, tenia la típica belleza característica de los Elfos. Pero al mismo tiempo, tenía una afinidad inesperada para el cuidado. Una gran cantidad de personas habían caído por error en la brecha entre esa impresión y la realidad.
Después de que Eina-san pensó por un momento, me dijo al oído.
--“Wallenstein-san actualmente no está saliendo con nadie.”
No pude evitar hacer un gesto de victoria.
--Sobre sus aficiones aparte de eso, honestamente no he escuchado nada respecto a ella... ah ah. No no. ¡Esto no está relacionado con mi trabajo! ¡No soy una experta en el amor!
--¿¡Q-Que fue
lo que dijis.. !?
--¡Na~Nada!
¡Okay, si no hay mas de que hablar, vamos, vamos!
Como si tratara de
sacarme, Eina-san se levanto primero y me instó. Mis débiles protestas fueron completamente
inútiles y ambos regresamos al hall del Gremio.
Este hall, que fue
construido con mármol blanco, era muy impresionante. Ahora mismo casi no hay
nadie aquí, sólo hay imágenes de Aventureros y Dioses en la pared que tenía un
poco de existencia.
--Eina-san eso realmente significa...
--Este... eres
un Aventurero. Todavía hay muchas, muchas cosas a las que tienes que prestarle
atención ¿De acuerdo?
--Mmm...
Sobre eso, lo se.
El yo actual no será capaz de proteger a nadie. Con el fin de sobrevivir hasta el día siguiente, no había otro camino mas que utilizar este cuerpo y entrar en el Calabozo. Si no desarrollo una conciencia para ahorrar dinero, no es aceptable.
Para las personas
que pueden o no pueden tener personas que valorar... ¡No, esta Kami-sama! De
hecho, absolutamente no tengo la habilidad para emocionarme sobre el asunto de
Wallenstein-san.
--Ya has obtenido la <Gracia> de un Dios que no es Loki-sama. Así que si te acercaras demasiado a ella, que es un miembro clave de la <Familia Loki>, también estaría preocupada.
--... Sí.
--... No estoy
diciendo que renuncies a tus sentimientos. Sólo que debes ver la realidad. Si
no digo esto, también sería malo para Bell-kun.
El significado detrás de esas palabras es que de ahora en adelante, yo también debo seguir trabajando duro como Aventurero.
Viendo mi poco dispuesto pero renuente rostro, Eina-san también volvió a su papel de un oficial del Gremio e hizo una pregunta.
--¿Vas a Intercambiar cristales por oro?
--... Sí. Al
menos antes de encontrarme al Minotauro, derroté a algunos monstruos.
--Entonces
vamos a la taquilla de cambio. Ire contigo.
A pesar de que me sentía molesto, todavía me sentía profundamente culpable. Aunque sé que lo hacía por mi bien ya que no entendía mucho, pero creo que me será difícil levantar la cabeza delante de Eina-san de ahora en adelante.
Después, fuimos juntos al intercambio de oro ubicado en el interior del Gremio y obtuvimos las recompensas de hoy.
Los monstruos que
derrote eran principalmente goblins y dríadas, tomando después la piedra mágica
de ellos.
Todos juntos se intercambiaron por 1200 Varisu. Era considerablemente más bajo que un ingreso promedio, pero eso es porque iba huyendo de Wallenstein-san, tambien el tiempo que le dediqué al Calabozo fue considerablemente más corto de lo habitual.
Ah, debido al costo de las reparaciones de mi arma y para mi comida y la de Kami-sama, incluso los ítems no pueden ser repuestos...
--...... Bell-kun.
--Ah, sí. ¿Qué
pasa?
Justo cuando estaba a punto de volver, Eina-san, que me llevó a la entrada, me dijo que parara.
Dudó, pero después
parecío haberse decidido y comenzó a hablar.
--Sobre eso, las mujeres pensaran sobre todo que un hombre fuerte y confiable tiene más encanto... así que, mientras trabajes duro, entonces... eso... ¿Cierto?
--......
--......
Wallenstein-san tambien podría mirar a Bell-kun si te haces más fuerte.
Mis acciones se detuvieron repentinamente y, al oír ese comentario, levanté la cabeza y mire a Eina-san.
Una vez que me di
cuenta de que no estaba actuando como una oficial del Gremio, sino más bien
como una amiga animandome, no pude evitar sonreír.
Corrí rápidamente lejos del lugar e inmediatamente giré mi cabeza y le grité a Eina-san.
--Eina-san, ¡Te amo!
--¡Gracias!
Ciudad laberinto
Orario.
No sólo tiene un
laberinto subterráneo conocido como Calabozo, por encima estaba una enorme
ciudad.
La ciudad, o más bien una ciudad que floreció debido al Gremio que manejaba el Calabozo, tenían una variedad de personas viviendo aquí, no sólo humanos, sino también otras razas.
En cuanto a mí, que todavía tenía poco conocimiento del lugar, la explicación de Orario sólo puede terminar aquí. Aunque soy un residente, mi nivel de conocimiento sobre el tema aún no es muy alto.
En cuanto a las personas que ingresan al Calabozo, y continúan obteniendo ingresos a partir de ahí para mantener sus medios de vida, son llamados Aventureros. También es mi ocupación actual.
Crecí en un pueblo rural no demasiado lejos de Orario, y se me puede considerar como alguien que no sabe nada sobre el mundo; y después de la muerte de mi abuelo quien me crio, perdi por completo a mi tutor. Así que tomé la riqueza restante y salí de la aldea.
No hay necesidad de decirlo, pero ya deberias saber la razón por la que me fui—fue porque deseaba tener un encuentro predestinado en el Calabozo.
<—¡Si eres hombre, no puedes evitar desear un harén!>
Cuando era joven, mi abuelo con frecuencia me decia esa frase al oído mientras soltaba una carcajada, hasta ahora todavía puedo recordarlo con claridad.
Desde que comencé a entender las cosas, siempre me habían gustado las historias de héroes que mi abuelo me contaba. Repeler monstruos, salvar a otros, y también rescatar a la princesa atrapada. En ese momento, realmente tenía esas ideas y quería convertirme en el héroe más cool.
Pero, en ese momento, mi abuelo me lo dijo.
En esas historias de héroes, el mayor interés residia en tener un encuentro con chicas lindas.
Sin embargo, en ese momento, todavía era demasiado pronto. El pequeño yo a menudo soñaba con convertirse en un héroe y también comencé a producir una pasión por tener un encuentro con el sexo opuesto. Mi abuelo también había comenzado a inculcarme lo que era exactamente el <Romance de un Hombre>.
Cuando mi edad aumentó, comprendí cuán grande era la existencia de un héroe, y que mi idea era sólo una ilusión, asi que ese sueño se marchitó lentamente. Lo que lo reemplazó fue la pasión por el éxito de su idea, y esa pasión aumentaba gradualmente.
Después de ser persuadido por mi abuelo en varias ocasiones, el libro que se convirtió en uno de mis favoritos fue <El Laberinto Sagrado “Calabozo”>—Un libro que registraba las hazañas de los héroes dentro de esta ciudad laberíntica. También es posible que compró ese libro para cultivar mi pasión.
Colocandome a mí mismo en las aventuras que se desarrollaban gradualmente y siguiendo a los héroes... si voy a Orario, si llego a ser un Aventurero, si entro en el Calabozo. Entonces en ese momento, ¿Sere capaz de convertirme en un héroe, y sere capaz de tener mi encuentro predestinado?
En el momento en que perdí a mi único pariente, me senti movido por sus pensamientos restantes y llegue al lugar con el Calabozo.
Al principio realmente estaba siendo inconsciente al igual que hoy y estuve cerca de morir. Comencé a pensar que mi razón para venir aquí realmente era demasiado estúpida. Tal vez era el único que tenia una razón lúdica para convertirse en un Aventurero. Olvídalo, ya sea por riqueza o reputación, todas esas personas persiguen algo, no sentía que fuera tan diferente en naturaleza.
Sin embargo, <Sobrevivir>, sin duda es difícil. Después de casi morir hoy, entiendo eso profundamente.
Sin importar si
era el Calabozo o para otras cosas, no se puede considerar que es simple.
Mi objetivo anterior ya ha cambiado, ahora incluye el asunto sobre Aizu Wallenstein.
En las atestadas calles, todo tipo de razas estában ahí. Estaba trabajando duro para caminar a través de las grietas entre las personas.
Enanos, Gnomos, Hombres Bestia, hobbits..... habia algunos ciudadanos normales y también personas usando equipos magníficos. Para una persona que se crió en una aldea rural, las calles estaban llenas de frescura y belleza. Incluso esta simple muchedumbre, no me canso de verla. Incluso todo este ruido era un maravilloso sentimiento en mi corazón.
Aunque mis ojos estaban completamente atrapados en los cuerpos de las lindas Elfos, todavía recuerdo mi destino. Yendo más allá de la concurrida calle, entré en un estrecho callejon y gire en un par de esquinas.





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