domingo, 18 de octubre de 2015

Vol 01 - Cap 5 - Parte 3




--...... Tú, ¿Cuánto tiempo planeas hacer eso?
--......

Al mismo tiempo en que Bell miraba la vitrina de una determinada tienda y esperaba con ansiedad algun dia poder entrar a comprar.


Dentro de esa determinada tienda, una diosa pelirroja de ojos carmesí, Hefesto, emitió un sonido que parecía ser aterrador y cansado al mismo tiempo.

Llevaba la ropa de su <Familia> mientras estaba sentada en el escritorio, su voz estaba dirigida hacia un objeto redondo de rodillas que inclinaba la cabeza en el suelo, no, debería ser la pequeña diosa Hestia.


Esa era la rama de la <Familia Hefesto>en la Calle Principal Noreste.

Dentro de la oficina de la famosa tienda de herrería con 3 pisos, fluía un ambiente caótico.

--No me mires así, también estoy muy ocupada.
--......
--Incluso si no eres ruidosa, acurrucada en una bola como un insecto, mi motivación se reducirá considerablemente y mi eficiencia en el trabajo disminuirá. ¿Entendido?
--......
--Hey, Hestia.
--......
--Hah~......

Su pequeña amiga continuó guardando silencio y se mantuvo en la misma postura, Hefesto suspiró.
Todo el día.

Esta fue la cantidad de tiempo que Hestia se había mantenido postrándose ante Hefesto.
El día en que se organizó el <Banquete de Dios>, Hestia le rogó que le hiciera un arma al miembro principal de su <Familia>, Hefesto se negó en el acto.

No fue porque Hefesto era narcisista, sino porque los productos creados por los herreros de clase alta que pertenecían a la <Familia Hefesto> se podrían considerar como de la más alta calidad y eran ampliamente aclamados. A menos que fueran aventureros de primera clase o miembros de la <Familia>, nadie se atrevería a meterse con las armas creadas por la <Familia Hefesto>. Tomando una apuesta, Hestia no debía tener la gran cantidad de oro necesaria para comprar una creación de su <Familia>.

Venderla barata debido a su amistad ya no era razonable. Para Hefesto, como la líder de la <Familia>, era completamente tabú hacerle fácilmente algo asi a las armas creadas con la sangre y el sudor de sus miembros principales, asi que no podía estar de acuerdo con ella.

Si quieres pedirla, al menos ahorra algo de dinero, eso fue lo que Hefesto había dicho—Eso también implicaba que también debía ver claramente sus propias habilidades—Hefesto no lo tolero ni un poco y se negó.

Sin embargo, Hestia, que recibio una negativa a su pedido, comenzó a inclinarse numerosas veces ante Hefesto después de que el banquete había comenzado. Sin importar cuántas veces quiso deshacerse de ella, todavía se le aferraba irritantemente, en su lugar eso atribulo a Hefesto.

En ese caso, podía simplemente ignorarla hasta que estuviera dispuesta a renunciar, en última instancia, Hefesto tenía la intención de dejarla de lado e ignorarla. Pensó que una vez que tuviera hambre se iria a casa.

Así, pasaron dos días después del Banquete de Ganesha.
Hestia continuó pidiéndole sinceramente a Hefesto.

¿Exactamente qué es lo que te hace insistir tanto.....?

Hefesto apretó los ojos, mientras mostraba una expresión triste.
Incluso cuando se había ido a dormir, todavía se mantuvo postrada, Hefesto era casi incapaz de entender los sentimientos de su amiga. Aunque no viene al caso, Hefesto se sorprendió cuando se despertó, y casi cayó de la cama.

Aunque hasta el momento, le había pedido varias cosas, pero esta vez la condición no era la misma que antes.
Cómo lo pongo, terca, o tal vez su expresión de deseo muestra una fuerte voluntad.

--De todas formas, ¿Qué has estado haciendo desde ayer? ¿Qué tipo de postura es esa?
--...... Dogeza.
--¿Dogeza?
--Es la técnica secreta final con la que sin importar lo que hagas, siempre y cuando hagas dogeza, serás perdonado, y sin importar lo que solicites, serás capaz de conseguirlo...... eso escuche de Take.
--¿Take......?
--Takemikazuchi.


Aha..... Hefesto recordó el rostro del dios con quien tenía una íntima amistad, entonces, al mismo tiempo, lo regañó por inculcarle esa idea preocupante.

Ya es suficiente, Hefesto suspiró, no podía concentrarse en su trabajo. Puso la pluma en la esquina de la mesa, dejando el resto del trabajo que debía ser firmado.

La luz emanando del atardecer brillaba dentro de la casa, era muy débil, eso significaba que se acercaba la noche.

Hefesto miro fuera de la ventana una vez, entonces de repente tomó una actitud seria enderezando su postura y miró a Hestia. Hestia actualmente revelaba la parte posterior de su cabeza.

--...... Por favor dime Hestia, ¿Por qué estás dispuesta a hacerlo hasta este punto?


Hefesto usó sus dedos para cubrir la mitad derecha de su rostro, incluyendo el parche en su ojo derecho, mientras le preguntaba sin rodeos.

--...... ¡Quiero ser la fuerza de ese niño!

Hestia no modificó la postura dogeza y emitió una respuesta.

--¡En este momento ese niño está a punto de cambiar! ¡Bell-kun ha encontrado un objetivo y está a punto de embarcarse en un viaje peligroso! ¡El camino para ese viaje es muy peligroso, así que quería tener el poder de ayudar a ese niño! ¡Quiero ser capaz de darle un arma que abrirá un camino para él!

Miró al suelo, sin mirar a Hefesto y continuó hablando.

El acto de presentar una solicitud entre los dioses era exponer todos tus verdaderos sentimientos sin ocultarlos, eso también era una ceremonia para permitir que el otro viera los sentimientos propios. Si esos pensamientos no conmovían a los dioses, significaba que no habían revelado la verdad.

--¡Siempre he sido ayudada por ese niño! ¡Se puede decir que ha estado alimentándome unilateralmente! ¡Obviamente soy la Diosa de ese niño, pero no he hecho nada digno de ello!

Cuando Hestia quiso exprimir sus pensamientos finales, su cuerpo se volvió más rígido.

--...... Odio no poder hacer nada por él.....

Aunque la frase era débil en la medida en que era poco convincente, pero fue suficiente para conmover a Hefesto.
En ese momento, aceptó los sentimientos, que no podían ser falsos, de Hestia.

--...... Entiendo, te ayudare a hacer un arma para tu niño.


Hestia repente levantó la cabeza y miró directamente. Hefesto se encogió de hombros y la miró.

--Si no acepto, continuarás quedándote allí para siempre como una palanca, ¿Cierto?
--...... ¡Sí! Gracias, Hefesto.

Hestia quiso levantarse—pero debido al entumecimiento por el largo período haciendo Dogeza, inmediatamente tropezó y cayó—al ver el rostro rojo y riendo de su amiga, Hefesto fingió suspirar.

Aunque también sentía que era demasiado mimada, pero para la actual Hestia, sintió que incluso si tenía que ayudar al otro, no era demasiado malo.

Comparado con que se rellene sí misma dentro de la casa, actualmente fue capaz de revelar al menos una leve sonrisa.

-- —Permíteme dejártelo claro, tendrás que pagar el precio. Incluso si te toma décadas o cientos de años, absolutamente pagaras la deuda.

Pero, todavía era mejor hacer una clara distinción entre los asuntos públicos y privados.
No sólo podía crearla sólo porque se basaba en la mundialmente conocida <Familia Hefesto>, también debía hacer que Hestia sintiera el dolor por querer buscar ayuda de fuentes externas.

Si tuviera ese tipo de resolución, entonces sería mejor destruirla. Hefesto se levantó de su silla, se acercó dramáticamente y usó sus delgados dedos para empujar la nariz de Hestia.

--E-Entiendo. También hare lo que tengo que hacer, no me mires así, okay, usare mi cuerpo para demostrarte que mi amor por Bell-kun es real.
--Sí, sí, lo esperare maravillosamente.

Hefesto cerró los ojos y se enderezo, mientras escuchaba las palabras de Hestia, se dirigió a los estantes montados en la pared.
El estante delgado mostraba varios pequeños martillos translúcidos.

--¿En qué arma se especializa tu niño?
--Ah..... U-Una daga.

Mientras murmuraba, Hefesto cogió un martillo carmesí. Ese martillo no tenía ninguna decoración excesiva y le daba más importancia a sus funciones, Hefesto lo colocó en la bolsa que a menudo llevaba en la cintura.

Luego, se dirigió a la caja de cristal transparente y abrió la cerradura. Dentro de la caja había varios tipos de piezas metálicas—Se selecciona un <Mithril> que irradiaba una luz plateada como material para el arma.

El trabajo de creación de este metal era más ligero y más fuerte que el hierro, y también era mucho más fácil para forjar.

Incluso si eran las manos delgadas de una mujer, y no tenía ninguna habilidad especial como herrero femenino, también sería capaz de usar ese metal con facilidad, como era de esperar de los mejores metales.

--H-Hefesto, ¿Podría ser que...... tú serás quien forjara el arma?
--Sí, por supuesto que sí. Este es un asunto completamente privado entre tú y yo, no puedo mezclar a los miembros de mi <Familia> en nuestros problemas.

Para realizar un trabajo de herrería, ese edificio tenía un piso preparado como un pequeño <Taller>, Hefesto se dirigía allí para hacer el arma.

¿Tienes alguna queja? Hefesto dijo, usando su ojo izquierdo sin el parche para mirar ferozmente a Hestia.

--¿¡Cómo puede haber alguna queja!? ¡Has sido elogiada como una Diosa Herrera en los cielos, si eres tú quien la forjara, entonces estaré muy feliz por eso!
--¿Lo olvidaste? Este no es el cielo, así que no puedo usar ningún <Poder>.

Basándose en las normas acordadas entre los dioses, no se les permitía utilizar ningún <Poder de Dios> en el Mundo Inferior.

Aunque Hefesto era una <Diosa Herrera> que había creado muchas armas divinas en el cielo, en el Mundo Inferior, era igual que los niños sin ninguna <Gracia de Dios>, no era diferente de un artesano humano ordinario.

--¡No me importa! ¡Que tú forjes un arma me hará más feliz!
--......

No dudaba de sus habilidades. La aceptación incondicional de Hestia de sí misma hizo que Hefesto frunciera el ceño.

--...... Entonces, para el trabajo que se acerca, por favor, ven y ayuda. A partir de ahora, tendrás que trabajar duro.
--¡Ajá, déjamelo a mí!

Para ocultar su vergüenza y su congelación, Hefesto emitió algunas órdenes, después de escuchar esas palabras, se dio la vuelta.

Mientras se dirigía hacia la puerta, detrás de ella, Hestia parecía estar rebotando felizmente y la persiguió.

...... Ah, una solicitud que no sería capaz de aceptar de mis clientes.

El humor de Hefesto de repente se calentó, cambió su conciencia de la líder de la <Familia> a un herrero.
El arma deseada por Hestia.

Una cuchilla que abrirá el camino para un aventurero.

Tenía que crear un arma sin precedentes que no avergonzaría el nombre de <Hefesto>.

...... Aunque dicho esto—

A partir de su memoria, recordó los datos sobre el usuario del arma.
Bell Cranel, raza humana, un niño de 14 años de edad.
Era el único miembro de la <Familia> de su amiga, y recibió la <Gracia de Dios> hace sólo medio mes. Eso también podría significar que como aventurero, era un completo novato.

Un Aventurero novato sosteniendo el equipo más fuerte.
En sentido estricto, esa era una petición que había ido demasiado lejos.
La fuerza de un arma demasiado poderosa haría que los aventureros decayeran, el acto de confiar en el arma dificultará el crecimiento de los usuarios, y no les permitiría usarla con mayor habilidad que antes. Además, no coincidiría con la identidad del usuario, esa frase también era importante.

Pero incluso si decía eso, si creara un arma que coincidiera con la identidad del usuario, eso sólo produciría vergüenza al nombre de <Hefesto>.


Comparado con la identidad del Dios, Hefesto sentía que era más un herrero. Esa disposición natural estaba enraizada con los esfuerzos del artesano, y no le había impedido crear de armas con sus propias manos, porque eso contrarrestaría sus propios principios. Así que si tenía que hacerlo, usaría toda su fuerza para crear la obra más destacada.

Por lo tanto, estaba en un dilema.
Entonces, ¿Cómo debo hacerla?

Haciendo referencia a sus obras creadas hasta ahora, estaba sumida en sus pensamientos.
Su amiga la Diosa había llevado una solicitud complicada, mientras miraba a Hestia, quien felizmente la seguía a su lado, Hefesto sólo pudo murmurar en su corazón.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario